Un año más celebramos el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Respondemos así a la llamada propuesta por la Asamblea General de las Naciones Unidas con el propósito de promover mayor conciencia sobre las necesidades para erradicar la pobreza y la indigencia en todos los países, y reclamar la  necesidad de convertirla en una de las prioridades del desarrollo humano. Este año, el tema del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza es “Juntos contra la pobreza”, y pone de relieve la necesidad de una alianza verdaderamente mundial en la lucha contra la pobreza, en la que participen de manera activa tanto los países desarrollados como los países en desarrollo.

No podemos dar la espalda ni mirar hacia otro lado, no valen excusas ni históricas ni actuales en la lucha contra la pobreza: 1.300 millones de personas viven en pobreza extrema en todo el mundo y casi 1.000 millones pasan hambre y no tienen acceso al agua potable y a otros servicios básicos como la salud y la educación. En los Estados miembros de la Unión Europea 116 millones de personas están en riesgo de caer en la pobreza. Al mismo tiempo, España se empobrece,  generando casi un millón de nuevos pobres cada año. Ya son más de 12 millones y medio de personas quienes viven en pobreza y en riesgo de exclusión en España. Los efectos de la crisis han ocasionado que la pobreza en Extremadura sea más extensa, más intensa y más crónica, configurando un nuevo escenario más pobre, más desigual e injusto socialmente donde cerca de 450 mil personas extremeñas viven en alta vulnerabilidad.

Las Entidades del Tercer Sector de Acción Social extremeñas tenemos la firme voluntad de trabajar con las instituciones y los gobiernos locales y autonómico para impulsar todas aquellas medidas que den respuesta a las necesidades acuciantes de las personas y colectivos más vulnerables, reiterando nuestra voluntad de mantener un diálogo, permanente y cooperador en la búsqueda de soluciones que incidan sobre las personas más desfavorecidas e intervengan sobre las causas.

Sabemos que es tiempo de pensar críticamente y de actuar con responsabilidad, toda vez que debemos ser creativos en la búsqueda de soluciones capaces de conjugar los momentos de dificultad económica que padecemos como País y como Comunidad Autónoma con los objetivos y valores, con las políticas y derechos sociales que hemos construido y hemos venido defendiendo durante las últimas décadas.

Y es que la crisis no puede ser la excusa para retroceder en derechos, para eliminar las políticas públicas redistributivas y garantes del bienestar social, entre las que se incluye la cooperación al desarrollo y la inversión social. Tenemos los recursos y capacidades para poder acabar con la pobreza y las desigualdades, pero necesitamos, además del ineludible apoyo de la ciudadanía,  el compromiso y la responsabilidad de los organismos internacionales y europeos, del Estado español y del Gobierno de Extremadura.

Debemos seguir defendiendo las políticas públicas que protegen, promueven y garantizan a todas las personas la plenitud de derechos civiles: educativos, sanitarios, laborales, en vivienda, en protección social, promoción y acceso a la cultura y protección del medioambiente.

La sostenibilidad de las políticas orientadas al desarrollo humano y la protección ambiental, enfocadas hacia la cohesión y la justicia social y para la erradicación de la pobreza y la exclusión, requieren sistemas fiscales progresivos que garanticen la redistribución, así como políticas que estimulen la inversión en la  economía real de producción de bienes y servicios y generadoras de empleo, acompañadas de políticas que regulen los mercados financieros y meramente especulativos y elusivos fiscales.

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