Como afirma la UNESCO, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ayudan a hacer efectivo el Derecho Universal a la Educación.

En primer lugar, pueden contribuir al fortalecimiento y gestión de políticas educativas democráticas y transparentes, encaminadas a mejorar el rendimiento académico de los alumnos, ampliar el acceso a la escolaridad, aumentar la eficacia educativa reduciendo costes, y preparar a los alumnos para el aprendizaje a lo largo de toda la vida para capacitarles en el cambiante entorno globalizado. En este sentido, las TIC son estrategias de aprendizaje y enseñanza que amplían el espacio y el tiempo en el que estos se desarrollan: el trabajo, la comunidad, la familia y la vida cívica y social. La inversión en Educación, y más concretamente en TIC aplicadas a la Educación, constituye la base del crecimiento económico sostenible y equitativo.

Las TIC han de llegar a personas de todas las edades, grupos lingüísticos y culturales, y circunstancias, por lo que es prioritaria la capacitación de los docentes, basada en la integración de las TIC en la formación de estos. La UNESCO ha formulado un Marco de Competencias de los Docentes en materia de TIC (ICT-CFT) donde, grosso modo, se hace hincapié en que no es suficiente con que los docentes sepan manejar las TIC para ser capaces de enseñar sus disciplinas a los alumnos, sino que han de poder ayudar a los estudiantes para que estos trabajen cooperativamente, resuelvan problemas y desarrollen un aprendizaje creativo mediante el uso de estas tecnologías.En cuanto a la formación de los no docentes, y teniendo en cuenta el abismo entre países desarrollados y países en vías de desarrollo, cabe destacar la importancia de las TIC en los siguientes campos: la alfabetización; la Enseñanza y Formación Técnica y Profesional (TVET, según sus siglas en inglés); la Educación Superior; el aprendizaje de libre acceso y a distancia; y la educación no formal.

En relación a la alfabetización y al aprendizaje de las nociones básicas de aritmética, las TIC se utilizan, sobre todo, para apoyar los programas tradicionales o como elementos de una estrategia múltiple. A este respecto, Taller Digital ha desarrollado, a petición de la Junta de Extremadura, el Laboratorio Virtual de Lectoescritura para alumnos de esa Comunidad.

Estas tecnologías también encierran un vasto potencial para el aprendizaje en zonas rurales y remotas, a pesar de la brecha digital. Existen ya iniciativas, como el proyecto One Laptop per Child, de Nicholas Negroponte y el Laboratorio Multimedia del Instituto Tecnológico de Massachussets que, además de incorporar tablets en la educación de alumnos en países en vías de desarrollo -pero con un sistema educativo más o menos establecido-, ha iniciado una experiencia piloto en aldeas etíopes de reparto de tabletas sin instrucciones de uso a niños que no saben leer ni escribir, descubriéndose, sorprendentemente, que aprendían solos: primero a utilizar las tabletas y sus aplicaciones, y después a leer.

Las TIC, finalmente, pueden crear nuevos ámbitos de alfabetización y aprendizaje de por vida: chat-rooms, listas de distribución, cursos impartidos por Internet o bibliotecas en línea, como la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (BVMC) el primer proyecto creado y mantenido por Taller Digital.

En cuanto a la TVET, las TIC refuerzan las competencias de empleabilidad en contextos educativos formales y no formales, aunque en países en vías de desarrollo este uso es limitado. El Centro Internacional de la UNESCO para la Enseñanza y la Formación Técnica y Profesional (UNEVOC) fomenta la creación y el uso de las TIC en la TVET mediante diversas actividades.

En relación a la Educación Superior, el uso de las TIC está muy extendido en todo el mundo: se están imponiendo tanto en los recintos universitarios como en los sistemas abiertos y a distancia. Estas tecnologías se aplican en este entorno para elaborar materiales didácticos; propiciar la comunicación entre los alumnos, los profesores y el mundo exterior; elaborar y presentar conferencias; en investigaciones académicas; y para brindar apoyo administrativo a los educandos. Estos son los objetivos del software Practicum, desarrollado por Taller Digital para las asignaturas “Practicum” del Grado de Enfermería de la UA, que en la actualidad utilizan más de 1.500 usuarios.

El aprendizaje de libre acceso y a distancia, así como la educación no formal, pueden servir de puente al alumnado para reincorporarse al sistema educativo formal, así como para facilitar el aprendizaje continuo y la empleabilidad. En estos ámbitos, la fundamental aplicación de las TIC se basa en el principio de flexibilidad.

Un campo de avances sin precedentes en la calidad del aprendizaje lo constituye la enseñanza de las personas con necesidades especiales. Taller Digital ha desarrollado un pionero software, PECS, basado en el método PECS no digital para la enseñanza de alumnos del espectro autista pero enriquecido con nuevas utilidades, a petición del Colegio Agustinos de Alicante.

Finalmente, no tenemos que perder de vista el progresivo reemplazo del e-learning por el m-learning, es decir, por el aprendizaje móvil: un aprendizaje que se apoya en instrumentos digitales móviles tales como portátiles, tabletas, smartphones o teléfonos móviles, y que parte de la concepción del acceso al conocimiento en el “momento adecuado”.

El aprendizaje electrónico es la piedra angular tanto para construir sociedades integradoras del conocimiento como para globalizarlo.

Fuente: El taller digital

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